Ir al contenido principal

La estrategia de Rafael Correa ante El Universo

Rafael Correa

 Escribe Sebastián Lacunza - El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, se vio beneficiado ayer con un fallo de la Justicia que dispone una indemnización de u$s 2 millones por supuestas calumnias contenidas en un libro. Ese importante monto, que será apelado, se torna menor frente a los u$s 40 millones de otra reparación por injurias establecida en primera y segunda instancia judicial en contra del diario El Universo, y que será ratificada, o no, por una sala de la Corte Nacional de Justicia, probablemente esta semana.

La indemnización establecida ayer deberá ser pagada, si se confirma en tribunales superiores, por los dos periodistas autores del libro «El Gran Hermano», Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, quienes escribieron sobre los supuestos fraudes al Estado cometidos por empresas del hermano del presidente, Fabricio Correa. Según los cronistas, el jefe de Estado estaba al tanto de la trama corrupta diseñada por Fabricio, lo que el primero niega. El hermano del mandatario es hoy un crítico cuyas denuncias tienen amplia difusión en los medios opositores de Ecuador. Según el fallo judicial de ayer, Calderón y Zurita no probaron lo escrito.

Además de los inusitados montos indemnizatorios, en el expediente de El Universo se suma una sentencia de prisión de tres años contra dos directivos del diario de Guayaquil y el autor de la nota que desató el litigio, Emilio Palacio. En dicho artículo, publicado el 6 de febrero de 2011, se define al presidente como «dictador» y se lo acusa de haber cometido «crímenes de lesa humanidad».

Correa anunció diferentes destinos de los millones que recibiría si gana los juicios. Uno de ellos sería el traspaso de la indemnización a trabajadores de El Universo, para que le compren el diario a la familia Pérez, actual propietaria.

A partir de la apelación de Correa a la vía penal y civil para combatir contenidos difundidos por medios opositores, el caso ecuatoriano adquiere características singulares en un continente en el que varios gobernantes llevan a cabo una disputa con las organizaciones periodísticas tradicionales. No hay otro país de la región en el que se registren penas tan severas por los denominados «delitos de opinión».

Así lo observa Martín Becerra, experto en el negocio de las telecomunicaciones y docente de las universidades de Buenos Aires y Quilmes: «La sentencia por delitos de opinión contra un Presidente es una de las peores respuestas que puede ofrecer un Gobierno que cuestione el accionar cartelizado de los grandes grupos concentrados de medios».

En efecto, el mapa mediático que encontró el economista al asumir la presidencia de Ecuador en 2007 estaba, como en muchos mercados latinoamericanos, concentrado en pocas manos y con predominio ideológico adverso. Una característica particular de su país era que importantes medios audiovisuales estaban en manos de banqueros, alguno de ellos prófugo de la Justicia bajo acusación de fraude financiero.

«Ecuador está debatiendo una regulación de los medios inédita, pero el hecho de que Correa haya promovido la condena de dos periodistas interfiere en el tipo de orientación que puede tener la política de comunicación de su Gobierno. Contrariamente, el Gobierno argentino ha avanzado en la despenalización de los llamados delitos de opinión e impulsó una reforma en la Ley de Medios (de Servicios de Comunicación Audiovisual) que es totalmente respetuosa de todas las opiniones», remarcó Becerra, consultado por este diario.

Ante los excesos de Correa, corresponde también citar un párrafo de la nota de El Universo que desató el juicio, la que, según acaban de declarar sus directivos, volvería a ser publicada hoy, sin arrepentimientos: «El Dictador debería recordar que... un nuevo presidente, quizás enemigo suyo, podría llevarlo ante una corte penal por haber ordenado fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente. Los crímenes de lesa humanidad, que no lo olvide, no prescriben».

Entradas más populares de este blog

Damián Pachter y la dignidad del Herald

Escribe Sebastián Lacunza - Director de la edición impresa del Buenos Aires Herald Pasada la medianoche del domingo 18 de enero, un colega me consultó si era "en serio lo del periodista del Herald". Así fue como llegué al ya célebre tweet de Damián Pachter: "Encontraron al fiscal Alberto Nisman en el baño de su casa de Puerto Madero sobre un charco de sangre. No respiraba". De inmediato, me puse en contacto con Pachter, redactor del sitio web BuenosAiresHerald.com, mientras su jefe directo, Pablo Jiménez, había hecho lo propio. Le pedimos a Pachter que redactara la noticia mientras ambos, junto a un editor de Ámbito.com y otro del Herald impreso, nos abocábamos a confirmar el hecho con otras fuentes. Ratificada la información tal cual la había tuiteado el periodista, cerca de las 2:30 subimos la nota al portal del Herald. Por supuesto, con la firma de Damián Pachter. Nadie durmió esa noche. Al día siguiente, felicité a Damián por haber confiado e...

Orgullo y prejuicio del habla rioplatense

Sebastiàn Lacunza Resulta que en el extremo sur del mundo hay un extenso territorio poco poblado, y que antes de ser país fue, al menos durante un par de siglos, bastante ninguneado por el imperio. Que desde los preparativos de su independencia, gran parte de sus intelectuales y dirigentes creyeron tener alma francesa o inglesa, jamás española. Pero más tarde, ese país recibió una gringada inconmensurable, ante lo que otra elite buscó refugio de identidad en la antes despreciada España. Hay más. Ese extraño país negó sus rasgos indígenas hasta donde pudo y fue variando a lo largo de las décadas sus complejos en relación a Europa y, la novedad, Estados Unidos . A la hora de pintar su carácter, muchos coinciden en que esta tierra es, por un lado, bastante tilinga, y por el otro, alberga una creatividad explosiva, que juega y seduce con su habla. Por todo ello y mucho más es que la variante del español que se habla en Argentina adquiere particularidades tan distintivas en cuanto a su ento...

Pablo Casado, o el manual del error para lidiar con la ultraderecha

El presidente saliente del Partido Popular español alternó su posición entre resistir el desafío de Vox y el ala dura de su partido, e imitar su discurso. Finalmente, terminó por no conformar a nadie. Publicado el  26 de febrero Escribe  Sebastián Lacunza   en  Europa En el lapso de siete días, Pablo Casado vio cómo su papel de jefe de la oposición española quedó fagocitado. El 16 de febrero por la noche, el presidente del Partido Popular (PP) fue tomado por sorpresa por un golpe de una rival interna. En horas y días siguientes, desorientó a todo el mundo con movimientos erráticos, midió mal sus fuerzas y terminó pidiendo clemencia para que los “barones” del Partido Popular no lo echaran con deshonra. El tenue auge y la estrepitosa caída de Casado (Palencia, 1981) deben ser analizados en el marco de las lógicas y la tradición políticas de su país, pero también brinda indicios sobre los desafíos que suponen las nuevas derechas rebeldes y, sobre todo, qué es lo que no ...