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Una prensa hostil se adecua al nuevo escenario

Sebastián Lacunza
Lima (enviado especial) - El resultado del domingo supuso un punto de inflexión en la batalla mediática que tuvo lugar durante la campaña presidencial peruana. Ante la victoria de Ollanta Humala, la prensa de Lima buscó ayer reacomodarse en el nuevo escenario.

El Comercio (conservador, segundo en ventas entre los generalistas) reclamó desde su título de tapa: «Un resultado que llama a concertar», y resaltó una brecha exigua que, como era previsible, horas más tarde se ampliaría a favor del postulante nacionalista. Patricia del Río, columnista de Perú 21 (tabloide generalista del mismo grupo), evaluó que «Ollanta Humala ha sido elegido y nos toca a los peruanos asumir una actitud vigilante», marcando el tono a todas luces pro Keiko Fujimori que enarboló el matutino, y que lo había llevado el domingo a ordenar «no saltar al vacío».

El económico Gestión y el popular Trome, ambos del grupo El Comercio, tomaron distancia del triunfador, pero se mostraron menos combatientes. El primero pidió en su tapa que el centroizquierdista «ahora debe dar confianza», pero valoró más adelante que «ofrece continuidad del crecimiento», mientras el diario popular de más ventas de habla hispana otorgó escasas páginas a la elección y resaltó que los analistas «piden que se mantenga el rumbo».

Habrá más informaciones para el boletín de la relación entre Humala y el grupo EC, que posee la mayoría accionaria del canal de TV América (el de más rating) y el de noticias N. Como pauta de la distancia con ese grupo, el exmilitar eludió, durante el tramo final de la campaña, otorgar una entrevista al decano de la prensa peruana porque lo consideró un hecho irrelevante, indicó su entorno.

«¡Que nadie abandone las trincheras!», impartió el columnista de Correo (derecha, diario generalista de más ventas) Aurelio Pastor Valdivieso. Del mismo grupo, el amarillo Ojo valoró un triunfo «con las justas».

Se presume que vendrán buenos tiempos para La Primera, el único diario humalista de la primera hora, que ayer tituló exultante: «Victoria» y en sus páginas interiores denunció la «guerra sucia» de la prensa rival.

La República (LR) es el diario generalista referente del centroizquierda, socio de EC en el negocio televisivo, pero su rival ideológico. Abiertamente anti-Fujimori, LR celebró que Gana el Perú y su principal columnista, Augusto Álvarez Rodrich, encabezó su opinión con la advertencia: «Sin cheque en blanco». Mario Vargas Llosa concedió una entrevista a este medio que, tras su sonora renuncia a EC, pasó a publicar sus artículos. El Popular, del grupo LR, se mostró menos medido y festejó«¡Sí, se pudo!».

Es probable que comience un nuevo capítulo para la prensa peruana y que el combate se intensifique. El sagaz conductor de Buenos Días Perú, Beto Ortiz, excepción al antihumalismo del firmamento televisivo de Lima, exhibía ayer cierta satisfacción, al tiempo que evaluaba que los medios peruanos deben un «pedido de disculpas» a sus atribuladas audiencias.

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