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"Hace como 'Chiqui' Legrand: se va para que le pidan volver"

ENTREVISTA AL LÍDER COLORADO PEDRO BORDABERRY

Pedro Bordaberry
El senador Pedro Bordaberry es uno de los principales referentes de la oposición uruguaya. En 2009, este hijo del fallecido dictador Juan María Bordaberry (1973-1976) obtuvo casi el 17% de los votos en la primera vuelta que ganó José Mujica, un caudal que superó los pronósticos que se le asignaban al alicaído Partido Colorado. Casi seguro rival en los comicios de 2014 del candidato que surja en el Frente Amplio, Bordaberry descree del paso al costado de Tabaré Vázquez.
Periodista: ¿Estima que es real el retiro de Vázquez?
Pedro Bordaberry: Eso a Vázquez no se lo cree nadie. Es la tercera vez que lo hace, así que cuando anuncia algo así ya nadie le cree. Es como la«Chiqui» Legrand. Dice que se retira y después van a la casa, le piden que lo reconsidere y termina volviendo. Cuando era intendente, no le votaban la concesión del Hotel Carrasco y dijo que se retiraba. Después, antes de ser presidente (el actual vice,Danilo) Astori lo contradijo y también dijo que se retiraba.
P.: En este caso, al ser tan notorio, ¿no representaría un costo político demasiado alto si se desdice en unos meses?
P.B.: Vázquez tiene un lío interno en el Frente Amplio. Debe superar el posible veto del Partido Comunista y del Movimiento de Participación Popular (MPP, extupamaros, sector al que pertenece Mujica). Ambos tienen mayoría en el Frente y están condicionando a Vázquez. Él con esto dice: «Vénganme a buscar».
P.: La oposición tampoco tiene las cosas claras...
P.B.: En el Partido Colorado hicimos una profundísima renovación. Toda una generación muy grande de nuevas figuras que van entre los 26 y los 50 años. (Jorge) Batlle y (Julio María) Sanguinetti ya no están, son figuras respetadas, pero no dirigen el partido.
P.: ¿Supo en su momento, como dirigente opositor, que Vázquez analizaba una guerra?
P.B.: En Uruguay nadie tuvo esa versión, y nadie ha dicho que el presidente se lo hubiera comunicado. Fue un acto de irresponsabilidad que tuvo Vázquez en una charla con estudiantes secundarios. Se quiso hacer el canchero y se equivocó. Si se planteó la hipótesis, nadie la creyó posible. Algunos asambleístas habían dicho que se pensaba en atacar Botnia, y ante ello se dispuso un cerco militar a la planta para protegerla. Ahora, pedirle ayuda a Estados Unidos me parece demasiado. No está en la cabeza de ningún uruguayo.
P.: ¿Cómo le cae que haya acudido a pedir asistencia a George W. Bush?
P.B.: No nos tendría que sorprender. Lo que no me consta es que haya pedido ayuda a Estados Unidos, quizás habló de más. Aunque como presidente actuó con recato, últimamente ha dicho cosas más graves que pudieron no haber tenido tanta trascendencia, como que cuando los uruguayos votamos, no siempre tenemos razón y se puede desconocer lo que decidimos (N.d.R.: Se refiere al aval en dos plebiscitos, en 1989 y 1999, a la amnistía a represores.)
Réditos
P.: ¿Da réditos en la política uruguaya confrontar con la Argentina?
P.B.:
No en la medida en que no se afecta la soberanía del Uruguay. Si desde la Argentina se plantean cosas inconvenientes para Uruguay, obviamente da réditos. Históricamente, desde (José Gervasio de) Artigas hasta nuestros días, siempre hubo algún tipo de confrontación con algún sector de la Argentina. Artigas no quería que Buenos Aires fuera la capital de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Hay un personaje nada querido en Uruguay, Manuel de Sarratea, que combatió a Artigas. En la década del 50, (Juan Domingo) Perón se peleó con (Luis) Batlle Berres. (Juan Manuel de) Rosas, en la época de la Guerra Grande, también combatió a Uruguay (N.d.R.: Ese conflicto interno, con bandos cruzados a ambos lados del Río de la Plata, contó a los «blancos» del presidente Manuel Oribeenrolados con Rosas, y a los «colorados», con los unitarios.)
Entrevista de Sebastián Lacunza

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