Ir al contenido principal

ETA tiene un problema, pero no sólo ETA tiene un problema


Poco capital tiene la organización terrorista ETA como para ofrecer su «alto el fuego» a cambio de algún objetivo intermedio -el acercamiento de presos a cárceles vascas-, o su meta final -la independencia de Euskal Herria-. Sometida a una severa crisis logística y política, su margen para cometer atentados se encuentra reducido hace años, con o sin declaración de tregua.

Sin embargo, este presente de ETA, al que se llegó por decisiones gubernamentales, fallos judiciales y certeros golpes policiales que tuvieron lugar en la última década, no esconde un dato que representa una anomalía en una democracia. Junto al acorralamiento de la organización terrorista se llevó a cabo una proscripción política de todo el arco del separatismo radical o izquierda abertzale. Ese segmento, que abarca a entre el 10% y el 20% del electorado, carece hoy de representación política, o tiene una representación bastante menguada.

Cierto es que a este escenario también contribuye el hecho de que ETA, a caballo de una deriva cada vez más brutal, logró socavar todo capital simbólico para legitimarse de algún modo, aunque sus acciones fueran siempre inaceptables desde una óptica democrática. El pacto del conservador PP y el PSOE durante el segundo mandato de José María Aznar permitió sellar una Ley de Partidos que excluyó de la democracia toda formación que no condene la violencia...(sigue)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Damián Pachter y la dignidad del Herald

Escribe Sebastián Lacunza - Director de la edición impresa del Buenos Aires Herald Pasada la medianoche del domingo 18 de enero, un colega me consultó si era "en serio lo del periodista del Herald". Así fue como llegué al ya célebre tweet de Damián Pachter: "Encontraron al fiscal Alberto Nisman en el baño de su casa de Puerto Madero sobre un charco de sangre. No respiraba". De inmediato, me puse en contacto con Pachter, redactor del sitio web BuenosAiresHerald.com, mientras su jefe directo, Pablo Jiménez, había hecho lo propio. Le pedimos a Pachter que redactara la noticia mientras ambos, junto a un editor de Ámbito.com y otro del Herald impreso, nos abocábamos a confirmar el hecho con otras fuentes. Ratificada la información tal cual la había tuiteado el periodista, cerca de las 2:30 subimos la nota al portal del Herald. Por supuesto, con la firma de Damián Pachter. Nadie durmió esa noche. Al día siguiente, felicité a Damián por haber confiado e...

Orgullo y prejuicio del habla rioplatense

Sebastiàn Lacunza Resulta que en el extremo sur del mundo hay un extenso territorio poco poblado, y que antes de ser país fue, al menos durante un par de siglos, bastante ninguneado por el imperio. Que desde los preparativos de su independencia, gran parte de sus intelectuales y dirigentes creyeron tener alma francesa o inglesa, jamás española. Pero más tarde, ese país recibió una gringada inconmensurable, ante lo que otra elite buscó refugio de identidad en la antes despreciada España. Hay más. Ese extraño país negó sus rasgos indígenas hasta donde pudo y fue variando a lo largo de las décadas sus complejos en relación a Europa y, la novedad, Estados Unidos . A la hora de pintar su carácter, muchos coinciden en que esta tierra es, por un lado, bastante tilinga, y por el otro, alberga una creatividad explosiva, que juega y seduce con su habla. Por todo ello y mucho más es que la variante del español que se habla en Argentina adquiere particularidades tan distintivas en cuanto a su ento...

Pablo Casado, o el manual del error para lidiar con la ultraderecha

El presidente saliente del Partido Popular español alternó su posición entre resistir el desafío de Vox y el ala dura de su partido, e imitar su discurso. Finalmente, terminó por no conformar a nadie. Publicado el  26 de febrero Escribe  Sebastián Lacunza   en  Europa En el lapso de siete días, Pablo Casado vio cómo su papel de jefe de la oposición española quedó fagocitado. El 16 de febrero por la noche, el presidente del Partido Popular (PP) fue tomado por sorpresa por un golpe de una rival interna. En horas y días siguientes, desorientó a todo el mundo con movimientos erráticos, midió mal sus fuerzas y terminó pidiendo clemencia para que los “barones” del Partido Popular no lo echaran con deshonra. El tenue auge y la estrepitosa caída de Casado (Palencia, 1981) deben ser analizados en el marco de las lógicas y la tradición políticas de su país, pero también brinda indicios sobre los desafíos que suponen las nuevas derechas rebeldes y, sobre todo, qué es lo que no ...